Los grandes hombres y las presiones ambientales: O cómo el Zeitgeist mueve a la ciencia
Leyendo sobre la historia del conductismo y de la enseñanza de la psicología, encontré tres extractos fascinantes que me arrancaron una sonrisa. Primero, J. B. Watson, el que es considerado el fundador canónico del conductismo (que en realidad canalizó todo un clima de época y le puso nombre a un movimiento que ya venía gestándose y bla bla bla) reconociendo que escribía su clásico de 1914 porque necesitaba la guita, la mosca, la tarasca. El extracto, sacado de una carta a Knight Dunlap, dice en esencia "Estoy escribiendo mi libro por dinero. Dios mio necesito la guita. La necesito como nunca un hombre antes. Estoy endeudadísimo y tengo que salir de acá". Hilarante. Es el tipo francés de Los Simpsons quejándose de que nadie va al parque de atracciones y diciendo "mis hijos me piden vino". En el segundo, Thorndike, pionero en investigación animal y que después trasladó esa investigación a ideas sobre niños y humanos, y que además era considerado un doce...