Llorando las becas y dando lástima #2: Thorndike
Ya sabíamos por la entrada anterior que, por separado, Watson era perseguido por la mafia y tenia que saldar sus deudas, y Thorndike era un docente decididamente poco aplicado. Lo que no sabíamos es que, como Watson, Thorndike también tenía problemas de guita, y que también era experto en lamentarse y rogar. Miren si no la gloriosa carta que en 1895 le dirigió a la tesorería de Harvard implorando que no le descontinuaran la beca con la que estaba estudiando: Me fascina, me vuelve loco la indirecta, la ida y vuelta, el tire y afloje. "Soy pobre, necesito la guita, PERO creo que podría rebuscarmelas el año que viene si me sacan la beca no sé, vendiendo mis órganos, laburando los campos de algodón o sea seguiria estudiando sin la beca eh no piense que soy un haragan señor Harvard soy un yanqui del siglo XIX voy a morir trabajando si es necesario porque a este pais se lo saca adelante la-bu-ran-do PEEEEEro si consiguiera la beca podria descansar mientras estudio y dedicarm...